jueves, 29 de enero de 2009

CONVOCATORIA LITERATURA INFANTIL-JUVENIL '09 FIDELIO TRADING...


CONVOCATORIA
LITERATURA INFANTIL-JUVENIL´09
FIDELIO TRADING.
Bases:
1º - En la primera página de la obra se hará constar PARA PARTICIPAR EN LA CONVOCATORIA LITERATURA INFANTIL-JUVENIL´09 FIDELIO TRADING.- Nombre completo del autor o seudónimo.- Título de la obra.- E-mail de contacto.- Dos números de teléfono.- Ciudad y País de residencia.
2º - Las obras se enviarán por correo electrónico, adjuntadas en formato Word, a lectura@fideliotrading.com
3º- La recepción de obras queda abierta con la publicación de estas bases y concluye el 10 de marzo de 2009.
4º - Cada autor podrá participar con un máximo de dos obras, narrativa, colección de cuentos, poesía, o ensayo, obras claramente orientadas al lector infantil y/o juvenil.
5º - Los tres finalistas recibirán un Informe de Lectura elaborado por la Agencia.
6º - El autor ganador recibirá una Propuesta de Representación por parte de la Agencia.
7º – El fallo es inapelable y se hará público a través de la página web, www.fideliotrading.com, el 1 de abril de 2009.
AGENCIA LITERARIA FIDELIO TRADING...
SALUDOS...

domingo, 18 de enero de 2009

reflexión...

...saludos...
...como dijo Ulrico de Hutten de sí mismo en el drama romántico que lleva su nombre...
... "Yo no soy un libro hecho con reflexión; yo soy un hombre con mi contradicción"...
...saludos...
...paz y amor...

management artístico:
www.fideliotrading.com

sábado, 10 de enero de 2009

los dos monjes...


...LOS DOS MONJES...Había una vez dos monjes viajando a través de la India. Al llegar a un río, una mujer que estaba parada en la orilla cuando los vio les preguntó: “Hombres amables, ¿será que alguno de ustedes me puede ayudar a cruzar el río porque está demasiado profundo para poder cruzar yo sola?”. Los dos monjes se miraron con preocupación. El monje más joven le dijo al más viejo: “Hemos tomado nuestros votos y juramos no tocar a una mujer nunca, no puedo cargarla a través del río”. El monje más viejo le respondió: “Sí, eso es verdad, pero también hemos tomado el voto de ayudar a las personas cuando nos lo pidan, ¿entonces qué hacemos?”. Después de discutir esto entre ellos por algún tiempo, el monje más viejo finalmente dijo: “Bueno, yo la voy a ayudar a cruzar el río”. Y eso fue lo que hizo, la llevó a través del río y la bajó del otro lado; ella se fue hacia el este y los monjes se fueron hacia el oeste.Pasó una semana y finalmente el monje más joven gritó: “¡No puedo creer que tú la hayas llevado a través del río! ¡Rompiste tus votos!” Y el monje más viejo respondió: “Yo la bajé hace una semana, tú eres quien todavía la está cargando”...
...saludos...
colabora:

sábado, 3 de enero de 2009

ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY, EL PRINCIPITO...

...saludos...
...Entre fines de 1929 y principios de 1931, Antoine de Saint-Exupéry, ya una leyenda de la aviación, llegó a la Argentina como jefe de la Aeroposta para establecer el tramo más difícil e inhóspito de la línea a la Patagonia. A pesar de su mala relación con Buenos Aires y de su indiferencia hacia los círculos intelectuales porteños, aquellos meses atravesando el cielo argentino dejaron no sólo una larga ristra de anécdotas, anotaciones y observaciones de agudeza y lirismo asombrosos, sino una huella en su imaginación, que volvería a asomar en sus ficciones. Una muestra en la Villa Ocampo, producto de una larga investigación, saca a la superficie aspectos inéditos de aquella estadía que terminó en casamiento......Estas líneas son fragmentos del texto del catálogo de la muestra Saint-Exupery en Argentina, 1929-1930, organizada por Unesco Proyecto Villa Ocampo y Dirección de Cultura de San Isidro, que reúne fotografías, cartas, afiches de los correos aéreos sudamericanos, correspondencia, documentales sobre el escritor y sobre el Correo Aéreo y maquetas para recrear aspectos inéditos de su estadía en nuestro país......La historia corría de boca en boca y se adelantaba como una sombra a su imponente figura. Decía así: el gerente del aeropuerto de Bamako, en Africa, quería enviarle un león de regalo a un amigo en Dakar. Había 600 km de espeso desierto de por medio. Encaprichado, no tuvo mejor idea que pedirle a Saint-Exupéry que lo ayudara. El piloto aceptó, secretamente encantado, y encadenó el animal en la parte trasera de su avión. A mitad del vuelo el león rompió sus ataduras y avanzó hacia la cabina. De lo más divertido, Saint-Exupéry dejó que el avión cayera en picada. La cabeza del león golpeó sonoramente contra el techo de la cabina. El piloto repitió la maniobra varias veces. Cuando llegó a destino, el león estaba convertido en un manso gatito......A mediados de septiembre de 1929 un barco abandonó el puerto de Bordeaux, Francia, rumbo a Sudamérica. En él viajaba Antoine de Saint-Exupéry, que había sido transferido de Cabo Juby en el Sahara Occidental a la Argentina. Tenía 29 años. El joven llegó a Buenos Aires sin saber que había cambiado los peligros del Africa por otros peores. Lo esperaban dos héroes de la aviación, Jean Mermoz y Henri Guillaumet. Acostumbrado a los sobrecogedores horizontes del Sahara, caminó por Buenos Aires sintiendo la falta de aire, sofocado por el cemento. Días después, fue designado jefe de tráfico de la Aeroposta Argentina S. A., filial de la Aéropostale. Estaría a cargo de abrir nuevas rutas al sur y controlar los vuelos a Chile, Brasil y Paraguay. La sola idea de un puesto administrativo lo deprimía: “Me parece que eso me hace envejecer”, le escribió a su madre. Además, encontraba a Buenos Aires odiosa y gris. “Esta ciudad de la cual uno está prisionero”, se quejó mientras buscaba una salida. A los pocos días estaba volando a Bahía Blanca. Entonces la perspectiva cambió......Una de sus funciones como jefe de la Aeroposta era establecer el segundo tramo de la línea a Patagonia, el tramo más difícil e inhóspito que llegaba hasta Río Gallegos. Habían diseñado una serie de paradas en pueblos desconectados del mundo: Bahía Blanca, San Antonio Oeste, Trelew, Comodoro Rivadavia, Puerto Deseado, San Julián. Fue recién al llegar a esos lugares cuando Saint-Exupéry cayó en la cuenta de la importancia de su labor: sus vuelos terminaban con años de aislamiento. Cada llegada era un acontecimiento, las familias se congregaba en el precario campito de aterrizaje para ver los aviones. Las ciudades recibían a los pilotos con bailes en galpones de chapa. Saintex bajaba de su avión con su gran sacón de cuero, botas y antiparras, como un monstruo caído del espacio o un campesino bajando de su montaña. Alrededor de la mesa de un hotel, el piloto maravillaba a los comensales con sus historias sobre el mundo. Era un héroe, recibido como un Moisés......Cuando no volaba, desde su cuartel general en el aeródromo de General Pacheco, Saintex auscultaba el cielo con un cigarrillo entre los labios. Llevaba un anotador en la mano para sus impresiones literarias. En los hangares, se inclinaba sobre los barriles de combustible para escribir. La literatura y el vuelo se alimentarían la una de la otra. “Si no realizo algo, si no vivo, ¿cómo voy a escribir?”, se preguntaba......El paso de Saint-Exupéry por Argentina es el registro de una epopeya. En los primeros días de la aviación, explorar tierras desconocidas, unir pueblos perdidos, requería coraje. Lanzados contra tormentas, brumas, picos montañosos, fortalezas de nubes, una silenciosa fraternidad unía a los pilotos que sostenían su destino en los comandos. A lo que se sumaban los riesgos del mítico “vuelo de noche”, que constituía por entonces la única forma de sacar ventaja por sobre los ferrocarriles y los barcos. Con una tenue luz roja derramándose sobre el tablero, sintiendo la respiración del motor, husmeando la oscuridad como un animal al acecho, descendiendo a tientas sobre pistas apenas iluminadas, Saint-Exupéry surcaba una noche que subía negra como la tinta. Arriba, un cielo tachonado de estrellas velaba por sobre una tierra oscura, sólo iluminada de tanto en tanto por alguna ventanita solitaria. Desde lo alto, Saint-Exupéry miró la humanidad y la oscuridad le reveló su unidad con el mundo: “Esos hombres creen que su lámpara sólo ilumina la mesa humilde, pero a ochenta kilómetros de ellos alguien ya se siente tocado por el llamado de esa luz, como si la agitaran desesperados, desde una isla desierta, frente al mar”......La línea más austral del mundo” era una gran promoción para la compañía Aeropostal y un reto para los pilotos. El plan era conectar Buenos Aires con los pueblos más olvidados del sur. El vuelo era arriesgado: los avioncitos con cabinas descubiertas se congelaban en las alturas, y además había que hacer malabares para aterrizar con semejantes vientos (“El país donde vuelan las piedras” llamaban a la zona patagónica los pilotos franceses)......Aquí y allá, un texto perdido, una anécdota registrada al margen de una revista, revela la mirada aguda y omnisciente de Saint-Exupéry, rica combinación de comentario sociológico, aguafuerte e impresión literaria. Pueblo por pueblo queda registrado bajo su pluma: “A lo largo de abras desiertas, las avenidas, algunas casas bajas desparramadas y, sin embargo, eran ya grandes ciudades, no se podía no sentirlo. Eran tan ricas, grandes, en vitalidad, en fe, en audacia”. Debajo de sus pies Comodoro Rivadavia le recuerda la película de Chaplin La quimera del oro: las mismas casas perdidas a lo largo de calles demasiado anchas, los mismos dos o tres cafés, el mismo único cabaret de chapa. La considera “una tierra abollada como una olla vieja. Jamás suelo alguno me dio tal impresión de desgaste... los pilares de hierro y los pozos de petróleo acentúan esta impresión de desolación. Se diría un bosque después del incendio... Comodoro no asimila a los hombres”, observa con maestría. O bien, llega al estrecho de Magallanes, donde “la gente a fuerza de tener frío y de juntarse alrededor del fuego, se ha vuelto simpática”. Sobrevuela árboles achaparrados, casitas humildes y aisladas, una tierra adornada por volcanes y negros glaciares. Unos minutos después, está en Punta Arenas, donde asoma el verde de una planicie salpicada por liebres. Entonces se siente partícipe de un secreto: “De vez en cuando, gracias al avión, ese planeta nos muestra su origen: un charco en relación con la luna revela ocultos parentescos”. Ve un puñado de hombres que lo inspiran y luminosamente anota: “En ninguna otra parte he conocido una mejor raza de hombres que la de los argentinos del sur. No se podría encontrar en otros sitios tanto sentido social, tanto sentido de la solidaridad ni tampoco tanta serenidad. Serenidad de hombres que se enfrentan con grandes problemas”......Saint-Exupéry, como antes W. H. Hudson, y antes aún, Darwin, fue hechizado por el paisaje patagónico. Las imágenes de esa región desolada, muchos años después de ser vistas, continuarían obsesionando con intensidad y curiosa persistencia la mente de los escritores. Fue también en estas tierras alejadas del ruido donde la imaginación de Saint-Exupéry cobró espesura. Ya se sabe que las alturas y la soledad producen extraños efectos en los hombres. Gran parte del humus de El principito parece haber sido arrancado de la tierra árida pero extrañamente fértil para la imaginación de la Patagonia: los volcanes, las ovejas hundidas en la nieve, las islas, las leyendas indígenas, volverían más tarde bajo la fórmula de una misteriosa fábula que resultaría eterna......Volar sobre la Cordillera era una segunda odisea: para poder atravesarla los aviones debían aprovechar las corrientes de aire, y a la vez, cuidarse de no ser aplastados contra aristas verticales y cobertores de piedra que caían rectos y desafiantes. En Tierra de hombres, Saint-Exupéry narró la aventura de su amigo Guillaumet. Había despegado de Santiago, Chile, para cruzar los Andes con el correo rumbo a Mendoza cuando fue atrapado por una violenta tormenta de nieve que lo dejó sin combustible. Un aterrizaje forzoso y el avión volcó. Un día después Saint-Exupéry sobrevuela la zona en busca de su amigo. “Los Andes en invierno no devuelven a los hombres... aún si ha sobrevivido a la caída, no ha sobrevivido a la noche”, le repiten. El se empecina. Una semana más tarde llega la noticia: Guillaumet está vivo. Saint-Exupéry salta dentro de su avión y sale a buscarlo. Al verlo, corre a su encuentro, y entonces Guillaumet le dice esa frase legendaria, casi una definición de lo humano: “Lo que hice, te lo juro, ningún animal lo hubiera hecho”......Y nuevamente la literatura y el vuelo tan íntimamente unidos, alternándose en forma rítmica como la sístole y la diástole de un corazón. En un viaje de reconocimiento a Asunción del Paraguay, Saint-Exupéry decidió bajar en un campo verde a orillas del río Uruguay, cerca de Concordia. Al tocar tierra, una de las ruedas del avión quedó enterrada en una cueva de vizcacha. De la nada, aparecieron dos niñitas rubias, riéndose por lo bajo y murmurando en francés: “¡Qué tonto! No vio la cueva”. Las chicas eran las hijas del Sr. Fuchs, un francés que había alquilado un caserón fastuoso al estilo Luis XV. “Vivían en un castillo de leyenda, una casa donde se aspiraba como incienso ese olor de vieja biblioteca que vale por todos los perfumes del mundo”. Sillas patizambas, revestimientos de madera gastados, “todo estaba ruinoso y lo estaba adorablemente, a la manera de un viejo árbol cubierto de musgo al que la edad ha resquebrajado un poco”, escribió Saint-Exupéry. Las niñas vivían sumergidas en un mundo salvaje y agreste, en contacto con toda clase de animales (tenían un hurón, un criadero de abejas, serpientes debajo de la mesa, un rebaño de ovejas, una iguana, una mangosta, un zorro y un mono). Hay quienes conjeturan que probablemente este encuentro haya inspirado el personaje del Principito. En sus ojos grandes, sus almitas rectas, su forma de espiar por el rabillo del ojo, en “esa realeza que ejercían”, Saint-Exupéry vislumbró a sus “princesas argentinas”......Pero Buenos Aires no sólo le daría material para sus escritos. Un día, el escritor Benjamín Crémieux llegó al país para dar una serie de conferencias en Amigos del Arte. Allí, presente entre el público de la sala, estaba Consuelo Suncín, una bella salvadoreña, viuda del escritor Enrique Gómez Carrillo. Pequeña, insolente y caprichosa, Saint-Exupéry quedó obnubilado ante esta mujer y logró arrastrarla hasta su avión. Una vez en el aire, le pidió un beso y, como ella se negó, él amenazó con dejar caer el avión al agua. La historia amorosa terminaría coronándose en 1931 con un casamiento en Francia. En la foto nupcial ella lleva una mantilla negra y ominosa; parece un pajarito pequeño posando al lado de Saint-Exupéry, su gran oso de casi un metro noventa de alto. Frívola y fantasiosa, Consuelo no le traería serenidad, pero sí inspiración.......También fue por esos días cuando conoció a Le Corbusier en el hotel Majestic y lo llevó a dar una vuelta en avión. Inspirado por aquellas vistas desde las alturas, Le Corbusier hizo algunos croquis de la ciudad, y, más tarde, dijo acerca de su remodelación: “Algunos cartuchos de dinamita bastarían”......De regreso a Francia en 1931, Saint-Exupéry se enteró de que la Compagnie Aéropostale estaba por quebrar. Ya no regresaría a Buenos Aires. Pero sobre ese país, al que tanto detestó en los primeros días, en una carta a Rufino Luro Cambaceres escribió: “No hay en mi vida período alguna que prefiera al que he vivido entre ustedes”. El resto ya es historia: un poco perdido, se dedica a volar entre Casablanca y PortEtienne, Marsella y Argelia, Moscú y el Mediterráneo. Un día sobrevuela el desierto de Libia cuando su avión se estrella contra una duna (la palabra “estrella” tendrá en Saint-Exupéry dos acepciones fundamentales). Durante días camina sin agua. Tiene visiones de su pasado: los espacios patagónicos se abren en su mente. Al cuarto día es rescatado por los beduinos......Triste, exiliado en Nueva York, arrastrando su melancolía como una valija vieja, publica EL PRINCIPITO. Mientras, se va quedando solo. Poco a poco mueren sus antiguos compañeros de la aviación: “Soy el único que queda, no tengo un solo camarada en el mundo a quien decirle ¿Te acordás?”. Ya no tiene edad para volar y su cuerpo está muy lastimado por los accidentes. La Segunda Guerra Mundial ha comenzado pero apenas puede servir a los aliados. De todas maneras, de tanto en tanto, en recuerdo de glorias pasadas, alguien le permite pilotear un avión. Le escribe a Consuelo: “Si alguna vez no vuelvo, no me llores. ‘Eso’ pasa rápido. Las balas perforan el cuerpo como las abejas atraviesan el aire”. Entonces, le conceden una última misión: debe tomar fotografías de la Francia ocupada por los nazis. El 31 de julio de 1944 despega de Córcega a las 8.45 am. Se lo espera de regreso al mediodía.......La última vez que el radar lo registró con vida estaba volando cerca de la costa de Marsella, a unos 30 minutos de Lyon, el lugar donde había nacido. Y después, el silencio. Antoine de Saint-Exupéry desapareció ese día a los 44 años. Antes había escrito: “El hormiguero del futuro me espanta y odio su virtud de robot. Yo estaba hecho para ser jardinero”. Curiosamente, en Tierra de hombres, recordó la muerte de un jardinero que bien podría haber sido su alter ego: agonizando, el hombre se pregunta aquello que lo desvela y que parecería ser la pregunta final a toda una vida: “¿Pero, quién va a podar mis árboles?”.......Estas líneas son fragmentos del texto del catálogo de la muestra Saint-Exupery en Argentina, 1929-1930, organizada por Unesco Proyecto Villa Ocampo y Dirección de Cultura de San Isidro, que reúne fotografías, cartas, afiches de los correos aéreos sudamericanos, correspondencia, documentales sobre el escritor y sobre el Correo Aéreo y maquetas para recrear aspectos inéditos de su estadía en nuestro país...
...saludos
feliz 2009......paz y amor...
colabora:

sábado, 27 de diciembre de 2008

EL PERDÓN

Para definir el perdón es necesario empezar a decir lo que no es...
El perdón no es un sentimiento. No es verdad que uno perdona hasta que ya no siente o hasta que uno olvidó. El perdón no es dejar de sentir, o perder la memoria.El perdón se sitúa, a diferencia del resentimiento que se encuentra en el nivel emotivo, en la voluntad: perdonar es decidir perdonar.Hay que entender la diferencia entre sentir y tomar una decisión.Perdonar es optar por cancelar la deuda moral que el otro ha contraído con la persona al ofenderla. No es que se suprima la ofensa o hacer como si nunca existió. Es decidir modificar los sentimientos negativos, es un acto de amor que exige el deseo de eliminar los efectos de la ofensa.Uno puede perdonar al que lo ofendió si con su voluntad así lo quiere. Los sentimientos estarán ahí. La ofensa no se borrará de pronto de la memoria, pero uno decide cada día no vivir en el resentimiento, sino vivir en paz.A partir del momento que aprendamos a perdonar, a vivir sin resentimiento, nos encaminaremos hacia esa felicidad tan deseada...
...¡¡FELICES FIESTAS!!...
una idea de:

sábado, 20 de diciembre de 2008

REVISANDO EL SUR.


Revisando el proceso de urbanización que tuvo lugar en la sociedad argentina, siempre en las décadas anteriores a las grandes desgracias sufridas por el país, sobresale el condicionante de las migraciones masivas, tanto externas como internas. Por una parte, las dos grandes emigraciones europeas que tuvieron lugar a lo largo de los siglos XIX y XX, hasta los años cincuenta, y por otra, las migraciones internas. También hay que distinguir entre el proceso de urbanización de las ciudades pequeñas y medianas, y el de las grandes ciudades.En las pequeñas y medianas ciudades del interior, el proceso siguió un ritmo de crecimiento constante, alimentado por la inmigración interna. La estructura de estas ciudades, se ha consolida, según el modelo de organización social, que tenían las comunidades rurales de donde procedían los nuevos habitantes, y que incorporaron las características de la sociedad tradicional de donde provenían. El sistema de estratificación social estamental daba el control del poder a las clases altas locales tradicionales, las clases intermedias se dedicaban a las actividades artesanales, pequeño comercio o burocracia estatal, con una economía de subsistencia o de consumo local, mientras que las clases bajas, relativamente numerosas, desempeñaban todas las actividades manuales dependientes. La atracción de inmigrantes, se vincula a las oportunidades del crecimiento de la burocracia estatal, del desarrollo del comercio y de una ampliación de la mano de obra del sector servicios.Los grandes centros urbanos de la región de la Pampa y del Litoral están situados en las zonas más ricas del país. Unos se formaron a comienzos de siglo, bajo la influencia de la incipiente industrialización, y otros se convirtieron en centros urbanos importantes por la incorporación de elementos procedentes de los inmigrantes europeos.
Esta inmigración masiva, especialmente en las regiones de la Pampa y en las zonas urbanas, fue el factor principal para la formación de estos centros urbanos. El peso y el ritmo de esta inmigración creó una nueva situación y unas nuevas bases, que formaron estructuras más flexibles y abiertas, condicionadas por el éxito económico de los nuevos pobladores, lo que contribuyó, en cierta manera, a restar influencia a las clases agropecuarias que eran, tradicionalmente, las más poderosas.La llegada de los nuevos emigrantes supuso cambios importantes que, por un lado, afectaron a la estructura económica del país al desarrollarse el comercio y la industria, y por otro, a la estructura ocupacional de nivel técnico, en los sectores intermedios. La llegada de los nuevos emigrantes con aspiraciones de ascenso social y mejora económica, sin trabas estamentales, supuso un factor dinámico fundamental en el desarrollo alcanzado por los sectores secundario y terciario a partir de los años cincuenta.El desarrollo de la industria y el comercio en estas grandes ciudades, fue un polo de atracción importante para las inversiones de capital extranjero, que generaba fuentes de riqueza y atraía nuevas remesas de emigrantes. A su vez, el alto porcentaje de extranjeros, daba a las ciudades un carácter cosmopolita, que atraía a ciertos sectores de la población del país.El período de auge económico de Argentina, permitió a Buenos Aires establecer las condiciones materiales, para satisfacer cualquier necesidad económica y cultural, transformándose en la ciudad más importante del hemisferio sur: el “París de América Latina”, que tenía la avenida más ancha del mundo, la 9 de julio. Los otros centros urbanos argentinos de la región de la Pampa no siguieron este trepidante ritmo de crecimiento, pero se estructuraron sobre el mismo modelo y ésa es la razón de que estas ciudades, actualmente, sean centros de considerable peso demográfico, así como de producción y consumo. Tal es el caso de Bahía Blanca, Rosario “la Chicago argentina”, Santa Fe o Mar del Plata. En los niveles más altos de las grandes ciudades argentinas se encontraba un grupo social alto de tipo tradicional, una clase alta muy vinculada al proceso de industrialización. El porcentaje de personas pertenecientes a esos grupos no era muy alto, pero su peso social en la estructura de poder sí que lo era. Las clases medias, eran tradicionalmente numerosas en Argentina, se componían de los propietarios de las industrias y comercios menores que controlaban casi el 30% de la producción y el 40% de los obreros del país, y, sobre todo, por profesionales, técnicos y altos funcionarios del Estado. Este nivel correspondía a una clase media alta, con bastante influencia en la vida política del país, y que fue el origen de la Unión Cívica Radical (UCR). Las clases bajas de la estructura urbana, estaba formada por obreros industriales, cualificados y no cualificados; trabajadores manuales y de servicio y operarios técnicos cualificados, que conforman el 60% de la población activa del país, y se concentran, especialmente, en las zonas urbanas. Son estratos sociales que nacen y se desarrollan al ritmo de la industria de las grandes ciudades.
Buenos Aires y Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Bahía Blanca o Mendoza, que también sufren en la actualidad la gran crisis que padece el país.Hay que señalar la existencia de un grupo socialmente más bajo producto del proceso de urbanización, compuesto de emigrantes internos procedentes de las zonas más pobres, y que constituye el 10% de las clases bajas. Sus condiciones de vida son muy precarias, su nivel de educación mínimo o inexistente, viven en las “villas miseria” y son una clase marginal, muy numerosa, muy preocupante, un grupo social procedente de las zonas rurales, que se ha mantenido inadaptado a la estructura urbana...
¡¡FELICES FIESTAS!!

martes, 16 de diciembre de 2008

CONVOCATORIA DE NARRATIVA, POESÍA Y ENSAYO 2008/09 FIDELIO TRADING

CONVOCATORIA DE NARRATIVA, POESÍA Y ENSAYO 2008/09 FIDELIO TRADING.

Bases:

1º - En la primera página de la obra se hará constar PARA PARTICIPAR EN LA CONVOCATORIA DE NARRATIVA, POESÍA Y ENSAYO 2008/09 FIDELIO TRADING. - Nombre completo del autor o seudónimo. - Título de la obra. - Modalidad en la que se participa. (Narrativa, Poesía, Ensayo). - E-mail de contacto. - Dos números de teléfono. - Ciudad y País de residencia.

2º - Las obras se enviarán por correo electrónico, adjuntadas en formato Word, a lectura@fideliotrading.com

3º- La recepción de obras queda abierta con la publicación de estas bases y concluye el 20 de diciembre de 2008.

4º - Cada autor podrá participar con un máximo de dos obras, siendo indistinto la extensión de las mismas.

5º - Los tres finalistas de cada modalidad recibirán un Informe de Lectura elaborado por la Agencia.

6º - El autor ganador en cada modalidad recibirá una propuesta de representación por parte de la Agencia.

7º – El fallo es inapelable y se hará público a través de la web: www.fideliotrading.com, el 6 de enero de 2009.

8º - Antes de proceder al envío de cualquier obra, se aconseja proteger la autoría de los textos habiéndolos pasado por el Registro de la Propiedad Intelectual correspondiente.

SALUDOS